Comunidad de práctica
Hola, he pensado –aunque la idea principal me la ha dado mi compañero YG– que ya que estamos con modificaciones en el Blog para hacerlo más dinámico y participativo, podemos crear asociado al blog una Comunidad de Práctica bajo un sistema de foro. Para quien no sepa lo que es (cojo la definición de la wikipedia):
Las comunidades de práctica son grupos sociales constituidos con el fin de desarrollar un conocimiento especializado, compartiendo aprendizajes basados en la reflexión compartida sobre experiencias prácticas.
Para ello voy a crear un subdominio en iFrambo enlazado desde el blog, en el que debatir sobre materias concretas. Esto no significa que deje de existir el blog, ya que formarán dos apartados diferentes que pueden convivir para un mayor abanico de información.
-Por un lado el blog, en el que compartir artículos de actualidad u ocurrencias desde el punto de vista del autor, en el que se puede opinar sobre los temas tratados y discrepar con el autor.
-Por otro lado, el foro de debate sobre un tema en concreto que permanecerá abierto por un tiempo hasta que encontremos otro tema o lleguemos a un cierto entendimiento. Lo interesante es descubrir cosas y llegar a un nuevo conocimiento mediante la exploración para rebatir los comentarios de los demás.
Creo que puede resultar muy interesante, siempre y cuando se haga con interés. Si alguien tiene ideas para el primer tema de debate, admito sugerencias mediante los comentarios.
Gracias
Margaret Thatcher
Os dejo con dos frases para la reflexión...
Soy partidaria del consenso, un consenso de lo que yo diga.
Si queréis discursos, demandádselos a los hombres; si queréis actos, a las mujeres.
Margaret Thatcher
¿Se llevaría bien con la Aído?
Ley Sinde-recho ¡NO!
Por si algún despistado no se había enterado, durante este puente de San José se ha aprobado en Sevilla por el consejo de ministros la nueva Ley de Economía Sostenible también conocida como la Ley Sinde. Ante esto, en este blog me sumo a la publicación de un manifiesto ya publicado en muchos blogs el pasado mes de diciembre y que ahora es necesario republicarlo ante la excesiva gravedad de la situación –no se si mis compañeros me apoyarán–:
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, dlo.eberían buscar otro mode
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
También está disponible en inglés, francés, portugués brasileiro, sueco y catalán, gallego, asturiano, aragonés, euskera.
El fútbol, ese «gran» deporte:

Es curioso cómo el fútbol puede levantar pasiones, cómo en un partido amistoso «sin importancia» la gente puede llegar a abrazarse, besarse, incluso pegarse… Es el poder que los deportes –no solo el fútbol– ejerce sobre la sociedad.
Más curioso aún es lo que se produce en algunos campos, como el otro día en San Mamés; sucesos –no hace falta que los relate, si alguien no se ha enterado ahí está Google– que toda la sociedad se empeña en condenar –como debe ser–, pero que en muchos casos no se airean las causas de las refriegas. Con esto me refiero a que el fútbol al igual que cualquier deporte se «jode» cuando entran en él razones, movimientos e ideas políticas. Esto es lo que critico y no otra cosa –que en muchas ocasiones se me malinterpreta–, por cierto, en cuanto a las «razones políticas» me refiero a que la que se montó fue debido a los hinchas belgas del Anderlecht que entonaron el «que viva España» de Manolo Escobar, causando así la cólera de los aficionados del Athletic de Bilbao y claro, los «energúmenos» belgas invadieron el campo (huyendo de las meadas de la grada superior).
Gracias, Frambo
Pd.: importante mención merece la impresionante actuación de la policía autóctona cuya única solución para sujetar a las hordas del Athletic de Bilbao es prohibir el acceso al recinto con la bandera de España; y si no, que se lo digan a los aficionados del Atlético de Madrid que fueron expulsados por llevar la enseña nacional.
Fotografía de: Noticiasdenavarra.com, y EFE

El otro día, en una conversación en el comedor, estuve discutiendo con unos amigos sobre la realidad europea que ahora tenemos y a la que todos estamos avanzando –o nos están empujando–. Por lo general, me considero euroescéptico, y eso de «unidos en la diversidad» yo no me lo creo; sin embargo, me dieron bastantes argumentos por los que a España le interesa «ser gobernada» por Bruselas. Tras estar dándole vueltas toda la noche, me he levantado pensando que este sueño europeo era posible. Que puede ser posible formar un macropaís a lo EEUU, que podían solucionarse todas la barreras lingüísticas –a costa de la derrota de otras–, que podíamos unir a tantas personas diferentes bajo una misma bandera –bastante horrible; a costa, de nuevo, de la derrota de otras–. Incluso que un «Estados Unidos del Planeta Tierra» podría ser posible para defender nuestros intereses económicos en una conferencia interplanetaria digna de la señora Pajín. Pero me he dado cuenta de que esto no es posible, y si es posible, yo no lo quiero.