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Juventud de la Iglesia…
Nada más fácil, sin duda, que declamar con acento trágico la razón del viejo y la sinrazón del joven, incluso nada más fácil que mostrar al joven castigado por su sinrazón. Pero lo más probable es que el mayor castigo para el joven fuera la muerte del anciano. Que se viera llorando junto a una tumba con inútil arrepentimiento. Pero no podría consistir en que el anciano se levantara de repente de su tumba y le propinara el joven una sentida colleja [...] ¡No se trata de supervivencia!
Hablando de la juventud de la iglesia; y de cómo ésta ha conseguido resurgir de cualquier situación con renovadora fuerza, al contrario que otras muchas creencias.
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Marzo 3rd, 2010 - 20:14
Vivan los invertidos.
Marzo 3rd, 2010 - 22:57
Valiosa visión de futuro. No quisiera ser pesimista en cuanto al futuro o presente de la iglesia católica como institución, sin embargo me voy a atrever a destacar el principal problema que no deja dormir a curas, monjas, obispos y yo diría que incluso al mismo Papa: que cada vez son menos y más viejos. Es fácil darse cuenta de que los seminarios están vacios y los ‘negocios’ que dirigen tienen que ser tutelados por los que ellos llaman laicos dado que las propias comunidades religiosas ya no tienen gente suficiente joven. En consecuencia, la iglesia sufre hoy en día su periodo más negro en cuanto a ‘vocaciones’. El pueblo llano ya no tiene que acudir a los enormes colegios a estudiar porque ya no pasa ni hambre ni necesidad, o al menos puede buscarse la vida de otra forma. Por otro lado, nuestro sistema democrático prevé una serie de derechos, de libertad de conciencia principalmente, que van en contra de la idea de la España ultracatólica que la Historia nos muestra, no porque haya ningún movimiento laicista, sino porque a lo mejor no toda España era católica. Lo que pasa es que no podía decirlo.
Para finalizar, decir simplemente que es muy loable pensar que los malos tiempos pasarán, pero el problema es que a lo mejor no son malos tiempos, en el caso de mi familia tengo conciencia de que estamos viviendo muchísimo mejor que nuestros antepasados, sino que la iglesia tiene que empezar a cambiar. Tal vez el mal, error, como se le quiera llamar, esté también dentro, en estructuras inamovibles (celibato, discriminación de la mujer) que son también autodestructivas.
Juventud e iglesia, ¿cerca? Vale.
Marzo 3rd, 2010 - 22:58
Ah, viva!